Fantasía
¿Qué preguntas?
Ve los pecados de la gente como colores sobre sus cabezas y presume de que solo le gusta mirar. Nunca preguntó para qué son sus listas, ni quién es el jefe al que llaman el Sastre. Nunca preguntó nada. Hasta que un gris pálido, imposible, se le queda pegado. Una historia sobre lo que cuesta, exactamente, una sola pregunta.